domingo, 20 de junio de 2010

domingo, 6 de junio de 2010

Blancanieves se despide de los siete enanos:

Prometo escribiros, pañuelos que se pierden en el horizonte, risas que palidecen, rostros que caen sin peso sobre la hierba húmeda, donde las arañas tejen ahora sus azules telas. En la casa del bosque crujen, de noche, las viejas maderas, el viento agita raídos cortinajes, entra sólo la luna a través de las grietas. Los espejos silenciosos, ahora, qué grotescos, envenenados peines, manzanas, maleficios, qué olor a cerrado, ahora, qué grotescos. Os echaré de menos, nunca os olvidaré. Pañuelos que se pierden en el horizonte. A lo lejos se oyen golpes secos, uno tras otro los árboles se derrumban. Está en venta el jardín de los cerezos.


Unas palabras para Peter Pan:
“No puedo ya ir contigo, Peter. He olvidado volar, y… Wendy se levantó y encendió la luz: él lanzó un grito de dolor… »
James Matthew Barrie, Peter Pan.

Pero conoceremos otras primaveras, cruzarán el cielo otros nombres -Jane, Margaret-. El desvío en la ruta, la visita a la Isla-Que-No-Existe, está previsto en el itinerario. Cruzarán el cielo otros nombres hasta ser llamados, uno tras otro, por la voz de la señora Darling (el barco pirata naufraga, Campanilla cae al suelo sin un grito, los Niños Extraviados vuelven el rostro a sus esposas o toman sus carteras de piel bajo el brazo, Billy el Tatuado saluda cortésmente, el señor Darling invita a todos ellos a tomar el té a las cinco). Las pieles de animales, el polvo mágico que necesitaba de la complicidad de un pensamiento, es puesto tras de la pizarra, en una habitación para ellos destinada en el n° 14 de una calle de Londres, en una habitación cuya luz ahora nadie enciende. Usted lleva razón, señor Darling, Peter Pan no existe, pero sí Wendy, Jane, Margaret y los Niños Extraviados. No hay nada detrás del espejo, tranquilícese, señor Darling, todo estaba previsto, todos ellos acudirán puntualmente a las cinco, nadie faltará a la mesa. Campanilla necesita a Wendy, las Sirenas a Jane, los Piratas a Margaret. Peter Pan no existe. «Peter Pan, ¿no lo sabías? Mi nombre es Wendy Darling». El río dejó hace tiempo la verde llanura, pero sigue su curso. Conocer el Sur, las Islas, nos ayudará, nos servirá de algo al fin y al cabo, durante el resto de la semana. Wendy, Wendy Darling. Deje ya de retorcerse el bigote, señor Darling, Peter Pan no es más que un nombre, un nombre más para pronunciar a solas, con voz queda, en la habitación a oscuras. Deje ya de retorcerse el bigote, todo quedará en unas lágrimas, en un sollozo apagado por la noche: todo está en orden, tranquilícese, señor Darling.



“Así se fundó Carnaby Street” 1970
Leopoldo María Panero

jueves, 3 de junio de 2010

CONTRA-ORDEN. (POÉTICA
por la que me pronuncio ciertos días.)

Esto es un poema.

Aquí está permitido
fijar carteles,
tirar escombros, hacer aguas
y escribir frases como:

Marica el que lo lea,
Amo a Irma,
Muera el…(silencio),
Arena gratis,
Asesinos,
etcétera.

Esto es un poema.
Mantén sucia la estrofa.
Escupe dentro.

Responsable la tarde que no acaba,
el tedio de este día,
la indeformable estolidez del tiempo.


Ángel González

viernes, 21 de mayo de 2010

Beirut

Elephant Gun:




(Estoy totalmente enamorada de este videoclip y esta canción)

miércoles, 28 de abril de 2010

lunes, 29 de marzo de 2010



No te voy a cansar con más poemas.
Digamos que te dije
nubes, tijeras, barriletes, lápices,
y acaso alguna vez
te sonreíste.

Julio Cortázar

miércoles, 17 de marzo de 2010

La locura y la estupidez



–Porque una vez que has comenzado –predicaba–, no hay razón alguna para detenerse. El paso entre la realidad que ha de ser fotografiada porque nos parece bella y la realidad que nos parece bella porque ha sido fotografiada, es brevísimo.

Si fotografías a Pierluca mientras levanta un castillo de arena, no hay razón para no fotografiarlo mientras llora porque el castillo se ha desmoronado, y después mientras la niñera lo consuela mostrándole una concha en medio de la arena.

Basta empezar a decir de algo: “¡Ah, que bonito, habría que fotografiarlo!” y ya estás en el terreno de quien piensa que todo lo que no se fotografía se pierde, es como si no hubiera existido, y por lo tanto para vivir verdaderamente hay que fotografiar todo lo que se pueda, y para fotografiarlo todo es preciso: o bien vivir de la manera más fotografiable posible, o bien considerar fotografiable cada momento de la propia vida. La primera vía lleva a la estupidez, la segunda a la locura.


Italo Calvino - La aventura de un fotógrafo

domingo, 14 de marzo de 2010



Sólo señalar que a veces también me paseo y dejo huellas por aquí



sábado, 6 de marzo de 2010



En la vida, lo esencial es formular juicios a priori sobre todas las cosas. En efecto, parece ser que las masas están equivocadas y que los individuos tienen siempre razón. Es menester guardarse de deducir de esto normas de conducta: no tienen por qué ser formuladas para ser observadas. En realidad, sólo existen dos cosas importantes: el amor, en todas sus formas, con mujeres hermosas, y la música de Nueva Orleans o de Duke Ellington. Todo lo demás debería desaparecer porque lo demás es feo, y toda la fuerza de las páginas de demostración que siguen procede del hecho de que la historia es enteramente verdadera, ya que me la he inventado yo de cabo a rabo. Su realización material propiamente dicha consiste, en esencia, en una proyección de la realidad, en una atmósfera oblicua y recalentada, sobre un plano de referencia irregularmente ondulado y que presenta una distorsión. Como puede verse, es un procedimiento confesable donde los haya.

Nueva Orleans,
10 de marzo de 1946


Boris Vian


sábado, 6 de febrero de 2010



—¿Querrías hacer algo por mi?
—Yo haría cualquier cosa por ti.
—¿Querrías por favor por favor por favor por favor callarte la boca?


Ernest Hemingway - Colinas como elefantes blancos


viernes, 29 de enero de 2010



Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.

Rayuela, Julio Cortázar

martes, 12 de enero de 2010


- No sé, es un pálpito. Desde que te conozco no hacés más que buscar, pero uno tiene la sensación de que ya llevás en el bolsillo lo que andás buscando.

Rayuela - Julio Cortázar

viernes, 20 de noviembre de 2009

Explorador: no podía concebir nada más hermoso, más grandioso, más digno de mí.
Podía atrapar aquella palabra de un extremo al otro, en todos los sentidos, montarla a horcajadas como a un caballo salvaje, colgarme de ella como de un trapecio: seguía siendo igual de hermosa.


Amélie Nothomb - El sabotaje amoroso

lunes, 26 de octubre de 2009




Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un '¡Ahhh!'


On the road - Jack Kerouac

jueves, 3 de septiembre de 2009


(...) pero no te explicaré eso que llaman movimientos brownoideos, por supuesto no te los explicaré y sin embargo los dos, Maga, estamos componiendo una figura, vos un punto en alguna parte, yo otro en alguna parte, desplazándonos, vos ahora a lo mejor en la rue de la Huchette, yo ahora descubriendo en tu pieza vacía esta novela, mañana vos en la Gare de Lyon (si te vas a Lucca, amor mío) y yo en la rue du Chemin Vert, donde me tengo descubierto un vinito extraordinario, y poquito a poco, Maga, vamos componiendo una figura absurda, dibujamos con nuestros movimientos una figura idéntica a la que dibujan las moscas cuando vuelan en una pieza, de aquí para allá, bruscamente dan media vuelta, de allá para aquí, eso es lo que se llama movimiento brownoideo, ¿ahora entendés?, un ángulo recto, una línea que sube, de aquí para allá, del fondo al frente, hacia arriba, hacia abajo, espasmódicamente, frenado en seco y arrancando en el mismo instante en otra dirección, y todo eso va tejiendo un dibujo, una figura, algo inexistente como vos y como yo, como los dos puntos perdidos en París que van de aquí para allá, de allá para aquí, haciendo su dibujo, danzando para nadie, ni siquiera para ellos mismos, una interminable figura sin sentido.

Rayuela - Julio Cortázar (Capítulo 34)

martes, 12 de mayo de 2009

Luces

Carrete Olympus 12


Luz que nunca se extingue:


Te equivocas, sin duda. Alguna vez alcanzan
tus manos el milagro;
en medio de los días indistintos,
tu indigencia, de pronto, toca un fulgor que vale
más que el oro puro:
con plenitud respira tu pecho el raro don
de la felicidad. Y bien quisieras
que nunca se apagara la intensidad que vives.
Después, cuando parece que todo se ha cumplido,
te entregas, cabizbajo, a la añoranza
del breve resplandor maravilloso
que hizo hermosa tu vida y sortilegio el mundo.

Tu error está en creer que la luz se termina.
Al cabo de los años he llegado a saber
que en la naturaleza del milagro
se funden lo fugaz y lo perenne.
Tras su apariencia efímera,
el relámpago sigue viviendo en quien lo vio.
Porque su luz transforma y ya no eres
el hombre aquel que fuiste antes de que en tus ojos,
de que en el fondo oscuro de tu ser fulgurase.

No, la luz no se acaba, si de verdad fue tuya.
Jamás se extingue. Está ocurriendo siempre.
Mira dentro de ti,
con esperanza, sin melancolía.
No conoce la muerte la luz del corazón.
Contigo vivirá mientras tú seas:
no en el recuerdo, sino en tu presente,
en el día continuo del sueño de tu vida.


Eloy Sánchez Rosillo

martes, 14 de abril de 2009

El nuevo viento, el viejo viento.

Cometas

"Con los nuevos días llegó el nuevo viento. Y con el nuevo viento llegaron las cometas, las nuevas y las viejas, igual que todos los años.

(...)

Había cometas de papel grueso y de papel fino, también las había de tela (las camisas a rayas de nailon era especialmente adecuadas), de hule, de plumas de pájaros, de bolsas de plástico, de piel de pez, de cartón alquitranado, de gasas, de cuadernos con himnos religiosos, de hojas y hierba, de máscaras de Papá Noel y de la capa que se forma sobre el chocolate caliente.

(...)

Los nuevos días son como los viejos, sólo que más fríos. El nuevo viento, que no es más que el viejo disfrazado, trae consigo pocas cosas buenas."



Cuentos desde el hielo: Pero mira qué estilo - Ragnar Hovland

lunes, 6 de abril de 2009

Callar

"-No puedo hablar bien -me explicó Naoko-. últimamente me pasa mucho. De verdad que no puedo hablar bien. Cuando intento decir algo, sólo se me ocurren palabras que no vienen a cuento. Que no vienen a cuento o que expresan todo lo contrario de lo que quiero decir. Y, si intento corregirlo, me lío más aún, y más equivocadas son las palabras. Y al final acabo por no saber qué quería decir al principio. Es como si tuviese el cuerpo dividido por la mitad y als dos partes estuviesen jugando a perseguirse. La sensación es ésa. En medio hay una columna muy gruesa, ¿sabes?, y las dos partes van dando vueltas a su alrededor jugando a perseguirse. Una parte de mí tiene la palabra adecuada, pero la otra nunca puede atraparla de ninguna de las maneras."

Tokio Blues - Haruki Murakami

martes, 24 de febrero de 2009

¡POP!


"Te intenté explicar una vez, porqué Amélie era mi película favorita. Tú, de nuevo, me ignoraste. El asunto es que me quedé con ganas. Quería decirte que si necesito ver Amelie por lo menos 3 veces al año es porque Amelie me trae esperanza. Me hace olvidar que el mundo es, joder, una mierda en líneas generales, y que la economía va de culo, y que la universidad va a perder todo el encanto que tenía por un estúpido plan, y que las cosas no tienen porque salirme siempre mal. Amélie me devuelve un poco la fe en los seres humanos, y eso te incluye a ti. A ti y a tu sonrisa rota y a tu instinto asesino. Amelie me trae lo que alguna vez me robaste y tanto me costó volver a recuperar. También quise contarte porqué escucho a La Casa Azul. Tú creías que era porque Luis me había terminado sumergiendo en su mundo de marihuana, pop y colorines. En parte tenías razón, excepto por el tema marihuana, pero eso es otro asunto. La verdadera razón por la que empecé esuchando La Casa Azul fue porque me devolvía la alegría. Me devolvía la alegría y las ganas de gritar, de saltar, hacer locuras y dejarme llevar. Es como tener en el mp3 a un grupo de cheedleaders instandote a vivir el momento, a no apalancarte. Me gusta La Casa Azul porque me hace reír, y porque sus melodias te hacen sonreír y no te importa que las letras hablen de desamor si eres capaz de escribir una canción así de feliz en momentos de tristeza. Ahora que miro hacia atrás, me doy cuenta de que por mucho qu te lo hubiese explicado no lo hubieses entendido porque por aquel entonces tú aún llorabas demasiado y yo todavía no sabía que para los corazones rotos lo mejor son las tiritas. Poco después de que yo dejase de vestir de negro tu me preguntaste que porqué. El día en que salté a los colores me sonreíste y me dijiste: te quedan bien. Pero no lo entendías. A mí los colores me dan energias positivas. Siento que el mundo puede cambiar, y que es mucho más bonito si me pongo una camiseta morada, o auzl, o roja. Si camino con las converse de color verde, o las que tienen lunares, si mis pañuelos de papel son de color pistacho, o si mi carpeta d instituto tiene escrito ¡pop! con letras grandes y un montón de dibujos psicodélicos. Me siento bien así, y ahora que sé que ya no me escuchas te digo que fue lo que me devolvió la sonrisa que tanto te gustaba.

Pero nunca llegas a comprender que quedarnos quietas en la miseria era lo que nos destrozaba.
"


miércoles, 21 de enero de 2009

La jaula en el pájaro



El problema ahora

es que hay muchos vigilantes
y pocos locos.

La jaula en el pájaro

El problema ahora
es que la jaula está
en el interior del pájaro.




David Eloy Rodríguez