
Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.
Rayuela, Julio Cortázar

3 comentarios:
Fotazo :D
:) Rubiaza!
te invito a un nuevo blog que he creado para crear relatos interactivos por si te apetece participar.
http://literalesmentes.blogspot.com
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